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Pablo Cúneo le contesta a Leo Lagos

Pablo Cúneo le contesta a Leo Lagos

MONTEVIDEO (Uypress/Pablo Cúneo) - “¿Qué importa quién habla? En esa indiferencia se afirma el principio ético, tal vez el más fundamental, de la escritura contemporánea”. Así empieza Michel Foucault “Qué es un autor”, texto donde plantea - partiendo de la concepción de la desaparición del autor- la búsqueda de una interrogación sobre los diferentes tipos o unidades de discursos en relación con ese lugar vacío dejado por dicha desaparición.

Casi al final afirma que lo que él llama la función-autor no necesariamente permanece estable como lo muestran los acontecimientos históricos y agrega: "Podemos imaginar una cultura donde los discursos circularían y serían recibidos sin que la función-autor apareciera nunca". Estaríamos en este caso ante el anonimato del discurso, la pregunta ya no sería -dice Foucault- "¿Quién ha hablado realmente?, sino "¿Cuáles son los medios de existencia de ese discurso?, ¿Desde dónde se ha sostenido, cómo puede circular, y quién puede apropiárselo?, ¿Quién puede ocupar esas diversas funciones del sujeto?

Unos bizcochos, Amodio Pérez, el asesinato a una maestra en una fábrica de pastas, el robo y amenazas a los antropólogos que buscan desenterrar a los desaparecidos, la violencia de género, ¿puede todo esto: objetos, sujetos y hechos generar un discurso con un denominador en común? Si yo les dijera que hay un sujeto que sostiene un discurso que en todos estos elementos o acontecimientos termina hablando de los judíos, estoy seguro que pondrían en duda la salud mental del mismo. ¿Y si nos encontráramos con que en realidad hay un discurso que necesita de un elemento en común - los judíos - cuyos múltiples autores anónimos y también con nombre propio lo sostienen, lo hacen circular y se apropian de él? ¿Cómo calificaríamos este discurso?

1. Amodio Pérez vino a presentar su libro para dar su "versión de los hechos" y a los pocos días aparece en Caras y Caretas que el Mossad fue el que movió los hilos para traer al ex tupamaro al Uruguay. ¿Qué relación lógica hay en ello?...en el mundo de los servicios de inteligencia todo es posible, la duda queda instalada.

2. El asesinato de una maestra comprando pastas llevó a Orlando Petinatti a realizar una serie de declaraciones de orden político. En la página de facebook de una reconocida figura aparece un comentario de un amigo que  dice: "qué querés es un sionista". Un me gusta, un simple me gusta (parece inocente) avala lo dicho y tras él una serie más de me gusta. ¿Qué relación hay entre el asesinato de la maestra y la inseguridad en el país que fue el tema que planteó Petinatti - discutible o no eso no importa acá- con su condición de judío o de sionista?

3. El asesinato de David Fremd llevó a Mariana a sostener que el tema cobró trascendencia por el "poder económico" del grupo al que pertenecía David, afirmando que no se da la misma trascendencia a los feminicidios. ¿Qué relación lógica puede establecerse entre los asesinatos de género y los judíos? Mariana si la establece: ha percibido que muchos negocios de judíos no han cerrado cuando se asesina a una  mujer.

4. El robo y amenaza a los profesionales en la búsqueda de desaparecidos ha hecho circular hace un par de días un texto de Leo Lagos en donde se critica la ausencia de manifestaciones contra el terrorismo como ocurrió públicamente contra la amenaza de bombas en la Embajada de Israel y en el asesinato de David Fremd, subrayando el silencio del Comité Israelita del Uruguay al no expresar su rechazo al hecho, hecho catalogado como terrorista por el autor. ¿Qué sentido tiene traer el tema de la impunidad y el tema de los desaparecidos tan penoso para la sociedad uruguaya aludiendo y asociándolo a los judíos? El texto de Leo Lagos tiene el mismo razonamiento, un poco más sutil es cierto, que el del punto 3. No se refiere solo a los judíos, incluye al Ministerio del Interior e Inteligencia, etc., pero necesita comparar con el despliegue realizado ante las amenazas de bomba en la embajada de Israel y aludir al Comité Israelita y al asesinato de David Fremd para que  el tema judío le dé una resonancia mayor a su planteo. Una lectora lúcida en una de las tantas páginas de Facebook donde el artículo fue publicado escribió: "Basta de meter a los judíos en todo!!! Así se construye el antisemitismo, paso a paso y granito a granito."

5. En una tarde veraniega sube al ómnibus una Sra. con su hija comiendo unos bizcochos, se sienta frente a mí al lado de un joven y al ponerse hablar con el mismo afirma: "me salieron carísimos estos bizcochos, es por los judíos". ¿Qué relación lógica hay entre el precio de los bizcochos y los judíos? ¿Tal vez que los haya comprado en Arenal Grande?

La misma relación que hay entre los bizcochos con los judíos, la hay esencialmente con cada uno de estos otros episodios: la llegada de Amodio Pérez, los asesinatos de género, la muerte de una maestra comprando pasta y el penoso tema de la impunidad y de los desaparecidos. Y sin embargo los discursos terminan incluyendo y aludiendo a los judíos.

¿Importa o no quién habla? ¿Importa que sean Alberto, Leo, Camila, Mariana o doña Petrona?  ¿Qué sostiene este discurso? ¿Qué función cumple?

Por supuesto que importa quién habla, construye opinión y hace sentir su voz con un discurso que atraviesa transversalmente la sociedad. Y sin embargo es un discurso que va más allá de quien lo efectúa, quien también está tomado por él. La alusión sin relación lógica que hace aparecer lo judío en forma constante tiene una función: se hace lógicamente necesario para mantener aglutinada a la gente en derredor de un discurso, es la argamasa entre los ladrillos que lo construyen. Se sostiene en una necesidad lógica porque hoy cumple una función esencial desde el punto de vista político.

El autor cree que establece críticamente relaciones cuando en realidad está tomado por el discurso, es este el que lo empuja a incluir lo judío constantemente en su análisis estableciendo relaciones que pueda nombrarlo y que no hacen a la esencia del tema en cuestión. El autor cree que piensa pero ha desaparecido en realidad, es la necesidad imperiosa del discurso político el que lo sostiene a él, al autor, mientras reproduce y reafirma el discurso.

Uno podría preguntarse, ¿Y por qué el judío? Es un elemento de cohesión discursiva en la batalla y que ha funcionado a lo largo de la historia de Occidente (actualmente el mundo musulmán lo sabe muy bien) y que hoy por razones geopolíticas retoma su utilidad. Estas unidades discursivas han ido variando a lo largo de la historia de Occidente y han tenido al judío como protagonista, ¿habrá que recordar el discurso hitleriano? La primera unidad discursiva y fundacional fue la religiosa que hizo del judío el asesino de dios. Dos mil años de Historia  han hecho del judío una figura acechante -cuando no de admiración- en las entrañas mismas de Occidente, de ese mismo Occidente que el discurso político que hace uso hoy del judío cree orgullosamente criticar.

Pienso que ello no es casual desde el momento en que la civilización Occidental hizo de un judío su dios, con todo lo que ello soporta. Y en esto no puedo sino pensar en lo que nos ha enseñado la obra y experiencia freudiana.

Al fin de cuentas todo sujeto de nuestra civilización se va a encontrar con lo judío, para bien o para mal. El discurso religioso y político ha hecho y sigue haciendo uso de ello para sus fines últimos. Este sometimiento y borramiento del autor al discurso es parte integral  de estas unidades discursivas mientras el individuo ilusoriamente cree que piensa por sí mismo.

 

 

Bibliografía

Cúneo, Pablo - La quema del judas. Un estudio psicoanalítico. Relaciones nº 271,     diciembre 2006. Montevideo. Uruguay.

Foucault, Michel - ¿Qué es un autor? Ediciones literales 2010. Córdoba. Argentina.

Lagos, Leo - Sobre el terrorismo. 

https://www.facebook.com/leolakes/posts/10208822681749378?fref=nf

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