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Marcelo Marchese tiene quien le contesta

Marcelo Marchese tiene quien le contesta

Crónica sobre las huellas del odio

MONTEVIDEO (Uypress/Pablo Cúneo) - El 19 de abril Herbert Abimorad publicó en su columna de Uypress una nota titulada “En Suecia, los judíos huyen de la ciudad de Malmo” en la que describe detalladamente la relación directa entre el discurso de odio producido por una parte de la población musulmana -con la participación activa o el silencio cómplice de parte de la política local- y hechos de violencia contra la población judía.

 

El discurso se compone de expresiones tales como "sionismo es igual a racismo", "si los judíos suecos repudiaran al ejército israelí en los territorios ocupados, sufrirían mucho menos la persecución sobre ellos", (obsérvese: sufrirían mucho menos la persecución) a lo que se suma la nunca faltante teoría conspirativa. La realidad en algunas ciudades de Europa tiende a ser similar.

Yo mismo he escrito una serie de artículos donde describo la íntima relación que hay entre un discurso de odio que hoy recorre parte del discurso político y un aumento incontrovertible del antisemitismo. El asesinato de David Fremd fue un signo de este entramado entre el discurso y el acto individual, fue el acto de un sujeto uruguayo que expresó un discurso que él no inventó. Un discurso político y religioso que es utilizado en el mundo musulmán  -y no solo por él como lo muestra Abimorad-  pues se sabe que lo judío es un elemento que aglutina y da cohesión colectiva.

El propio Slavoj Zizec en su advertencia a esa izquierda radical que ve en el fundamentalismo islámico un aliado en su lucha contra el capitalismo afirma: "Habría que resistir la tentación de 'entender' el antisemitismo árabe (donde realmente lo encontramos) como una reacción 'natural' a la triste y lamentable situación de los palestinos: no debería haber ningún 'entendimiento' del hecho de que en varios países árabes Hitler todavía es considerado por muchos como un héroe, o del hecho de que en los libros de texto de las  escuelas estén reciclados todos los tradicionales mitos antisemitas, desde la bien conocida falsificación de Los Protocolos de los Sabios de Sión, hasta la idea de que los judíos utilizan sangre de niños cristianos (o árabes) para propósitos expiatorios". 

En lo personal he señalado ya en varias ocasiones que solo un acuerdo político es la única posibilidad cierta para la necesaria convivencia y construcción -con un Estado Palestino- de un futuro diferente para judíos y palestinos. Es penoso ver como ciertas páginas de nuestro país, que uno esperaría aportaran a la reflexión y al pensar, son utilizadas para transmitir lo contrario.

El 26 de marzo de este año, días después del atentado de Bélgica fue noticia que un soldado israelí ultimó de un balazo a un terrorista palestino que ya había sido neutralizado y que había apuñalado a un israelí. La "noticia" fue tomada por la Red de Filosofía del Uruguay catalogando la acción del soldado como un acto terrorista como el de Bélgica sin nombrar que el palestino ultimado era un terrorista que había intentado matar a un israelí.  Pensé que era oportuno hacer un comentario al respecto repudiando el accionar del soldado (quien será juzgado por la justica israelí) y que era significativo que se silenciara el acuchillamiento a un israelí por parte del sujeto palestino "a menos que se utilice el hecho sin importar realmente las vidas humanas". No parecía ser una presentación muy ética de lo ocurrido.

El intercambio derivó en una respuesta de la Red de Filosofía que decía "el terrorista acá fue el que disparó al hombre desmayado, para complicidad del resto de los racistas", y más adelante "Israel tuvo unos cuantos primeros ministros que participaron de la limpieza étnica de Palestina". Subrayo obviamente el término racistas y el sintagma limpieza étnica que son parte constante de este discurso y que veremos más adelante hacia donde reconducen al seguir las huellas de las publicaciones de la Red Filosófica del Uruguay.

El intercambio continuó sobre el conflicto israelo-palestino hasta el punto en que les expresé: "la respuesta de Uds. muestra que su posición es la misma que la de los árabes que no aceptaron la resolución de la ONU, negando el derecho judío (no importa siquiera el tamaño) a tener su propio Estado... Obviamente no hay en Uds. un espíritu de que los pueblos puedan acercarse y convivir realmente, lo que hace más penosas sus intervenciones". (Nota: Con tantos intentos de reescribir la Historia no está de más recordar las palabras del Secretario General de la Liga Árabe emitidas en la víspera del ataque para impedir el nacimiento del Estado de Israel y que muestran cual era su objetivo: "Esta será una guerra de exterminio, una masacre instantánea de la cual se hablará como de las masacres de los Mongoles y de los cruzados" (BBC, noticiero correspondiente al 15 de mayo de 1948).

La respuesta de la Red de Filosofía no se hizo esperar, copio - "Red Filosófica Del Uruguay Aclaración: Todas las respuestas dadas en este hilo corren por cuenta de uno de los editores de la página, Marcelo Marchese. No necesariamente sus opiniones son las de todos los editores de esta página". Y a continuación colocaron retroactivamente entre paréntesis el nombre referido en todas las intervenciones anteriores. Esta fue la última intervención de la Red de Filosofía del Uruguay.

 

Mis últimas palabras en el intercambio a partir de la Aclaración fueron: "Al resto de los Editores de la Red de Filosofía del Uruguay: dadas las circunstancias referidas por Uds. parece necesaria hacer algunas puntualizaciones que hacen al nivel con que se manejan estos temas tan sensibles. Marcelo Marchese en su página de Facebook ha publicado hace unos meses y dado como veraz un relato que es propio de un libelo de la Edad Media. Allí se afirma haciéndose eco del canal iraní hispania tv que los israelíes matan a los palestinos para sacarle los órganos y comercializar con ellos. Recuerda las acusaciones medievales que decían que los judíos mataban cristianos para hacer uso de su sangre. La influencia que este tipo de relatos tiene es inconmensurable. Referentes en el ámbito de los DD.HH. preocupados por la responsabilidad social que supone el manejo de este tipo de mensajes han reparado en ello con mucha sensibilidad, preocupados por el nivel de convivencia en el país, más aún después de los acontecimientos de pública notoriedad".

Hasta aquí el intercambio,  la página de la Red  -a la que pude acceder y realizar captura de pantalla luego de rastrear mi actividad en Facebook- está oculta (se puede acceder a través de los datos en la Bibliografía).

El lector se imaginará el tipo de reacciones que puede provocar y provocó un mensaje de esta  índole publicado en facebook, solo referiré el comentario que le despertó a una participante de dicha página: "si tuvieran a dios enfrente lo matarían". Obviamente la Sra. no es muy original, esta fue la acusación -la de deicidio- que marcó el antisemitismo del discurso religioso que hizo posible relatos como los que referimos.

Si retrocedemos al 28 de enero de este mismo año nos encontraremos con que la Red de Filosofía del Uruguay publicó un video de Richard Dawkins sobre el Dios del Antiguo Testamento encabezándolo con las propias palabras del autor y que copio: "El Dios del Antiguo Testamento es, sin duda el personaje más desagradable en toda la ficción: celoso y orgulloso de ello; un mezquino, injusto, implacable maniático del control; un vengativo, limpiador étnico sediento de sangre; un misógino, homófobo, racista, infanticida, genocida, filicida, pestilente, megalómano, sadomasoquista y acosador caprichosamente malévolo".

En su momento quedé anonadado -es que por lo general siempre estamos unos pasos detrás de los hechos- que una página que se auto proclama filosófica pudiera sin más publicar algo así, luego de casi 2500 años de reflexión filosófica que ha generado el Dios de los Hebreos, el Dios del Nombre, el Dios Uno que preguntado por su nombre le dice a Moisés Yo soy el que Soy.

Se podría haber pensado en la obra de Filón de Alejandría quien en el siglo de Jesús deseando integrar el pensamiento judío con la filosofía griega ve en el Dios Uno del que todo procede al Logos como mediador, y que tanto influyó en la posterior filosofía y religión cristiana, el evangelio de San Juan -por ejemplo- lleva la marca del Logos de Filón; o acaso lo que se ha reflexionado en relación al Uno de Plotino; o en la obra de los filósofos musulmanes de la edad de oro; o tal vez en Maimónides y su análisis del lenguaje como metáfora al rechazar la idea de lo corporal en Dios; o acaso también, para entrar en nuestra época, lo que la obra de Levinas con su concepción ética del Otro le debe a la reflexión sobre el Dios judío.

Pero como dice Kesman es lo que hay valor, así que tenemos que dejar de lado la reflexión filosófica para detenernos en cambio en la mugre del insulto.  "Limpiador étnico sediento de sangre", "racista", "genocida", etc, la conexión está hecha. No por demasiado burda o tal vez justamente por ello, deja de ser efectista.

El Dios del Antiguo Testamento es el que le dice a los judíos: "ama al prójimo como a ti mismo" y por si quedaran dudas en cuanto a si el prójimo está referido o no a los mismos  hebreos,  les dice: "ama al extranjero porque extranjero fuisteis en la tierra de Egipto"; es el Dios de los profetas que pide que cuiden al desamparado, al huérfano y a la viuda porque son los más débiles de la sociedad; el que considera que todos los pueblos son valiosos y que tendrán su lugar junto a El; es el Dios que el propio judío Jesús dijo que vino a hablar en su Nombre. Por supuesto que hay características donde aparece como vengativo y terrible, ¿pero obviar todos estos elementos (y muchos otros más) que forman parte del fundamento del mensaje y que apuntan a una ética para la construcción de una sociedad basada en la justicia de las relaciones entre los hombres?... Este ha sido el mensaje esencial del pensamiento y la tradición judía que se ha enseñado de generación en generación al transmitir el texto milenario.

Palabras más palabras menos, estas últimas fueron las que escribí al comentar la publicación, ello no generó en este caso sino el silencio de la Red. Entre los comentarios siguientes apareció la pregunta de un sujeto que captó el mensaje: "Yahve Rey de los ejércitos, ¿el primer genocida de la Historia?"

Mientras en la realidad contemporánea asistimos a la barbarie en nombre de Alá de quienes en su fundamentalismo queman, violan y cortan cabeza arrasando toda obra civilizatoria, acá se hace "cultura política" con este tipo de mensajes sobre el Dios de los judíos. Es que lo judío siempre ha sido un elemento de cohesión discursiva en la batalla y ha funcionado a lo largo de la historia de Occidente (actualmente el mundo musulmán, como antes Hitler, lo sabe muy bien), y hoy por razones geopolíticas retoma su utilidad.

Imagínese el lector lo qué podría ocurrir si todo este despliegue de calificativos insultantes y agraviantes estuviera dirigido a la figura de Alá o de Mahoma. Nosotros apelamos al pensar, a ese pensar que está en la raíz de la filosofía griega y para ello intentamos mostrar las huellas de como se construye el discurso que aspira a sostener con su odio las prácticas sociales y el ámbito de las instituciones.

 

Estas prácticas ya se están viviendo acá en Uruguay. Cuando en Setiembre del 2014 Joaquin Sabina vino al Uruguay el BDS Uruguay que busca el boicot académico, cultural y comercial de Israel y de sus ciudadanos (incluidos como lo ha mostrado la práctica a todos los judíos que lo apoyen explícitamente) lo declaró persona no grata, instando a boicotearlo. ¿El motivo?, haber ido a tocar en el 2012 junto a Serrat a Israel donde tienen sus amigos, que como ellos (y como muchos de nosotros), buscan la paz y el encuentro con los palestinos. Por apoyar "al estado criminal de Israel, que ha demostrado sistemáticamente su intención de exterminar al pueblo palestino...Por todo esto, decimos a Joaquín Sabina que no es bienvenido en Uruguay y que no vamos a asistir a su recital, y exhortamos a manifestar el repudio en la puerta del Auditorio del SODRE", dice parte del llamado. Intención de exterminar, Sabina siendo cómplice...se comenta solo.

La destrucción de la convivencia, que uno podría simbolizar en las figuras de Serrat y Sabina, que ataca la cultura en sus diferentes ámbitos es signo de todo este movimiento que tiene al odio como eje de su discurso y de sus prácticas. Las instituciones políticas, culturales y educativas del Uruguay no pueden estar ajenas a lo que también se viene gestando acá desde hace años. Los valores de la República con su convivencia democrática están acá en juego. Ya sabemos bien los que ellos harían -si pudieran- con el Dios de los judíos, metáfora paterna en derredor de la cual se ha construido la identidad y la supervivencia judía.

 

 

¿Cuántos ministros de Economía de Uruguay de origen palestino conoce el lector y cuántos de origen judío? se pregunta Marcelo Marchese, en un artículo de octubre de 2015. Advirtiéndole al lector que el mismo posee pasajes que pueden herir la sensibilidad.

 

                                 Cuando la mentira es verdad.

 

Por Marcelo Marchese, Director de Babilonia Libros.  

 

Hemos sido educados para recibir las noticias de unos enajenados palestinos atacando civiles con armas blancas. En este adoctrinamiento han colaborado cientos de films donde hombres de mirada oscura, fanáticos, idiotas, pletóricos de odio venenoso, insultan y atacan a nuestra civilización hasta ser derrotados por Liam Neeson o algún otro héroe blanco.

Colaboran en esta tarea una serie de periodistas que nos informan del avance de una oleada terrorista que obliga al pacífico gobierno de Israel a tomar medidas. ¿Cómo chequean la información estos periodistas? Toman las declaraciones del gobierno israelí y las reproducen alegremente, cuando no las amplían consultando a algún académico de la Universidad de Tel Aviv. ¿Por qué actúan de forma arbitraria los grandes medios de comunicación? Esta pregunta se responde con otras preguntas. ¿Cuántos ministros de Economía de Uruguay de origen palestino conoce el lector y cuántos de origen judío? ¿Cuántos colegios palestinos? ¿Cuántos periodistas y banqueros y críticos de arte y consumidores palestinos? La comunidad palestina no tiene poder entre nosotros. Nada tiene para ganar, salvo problemas, quien ose atacar la política criminal de Israel y mucho tiene para ganar quien la defienda repitiendo como un loro la propaganda diseñada por el Ministerio de Defensa israelí, propaganda por la cual Israel sería una pequeña isla de democracia en un mar de irracional maldad islámica.

Decíamos que hemos sido preparados para recibir la información sobre la intifada de los cuchillos. Aunque me esfuerce, no logro concebir una imagen más idónea que la de un lechón que ha sido cebado y adobado previamente a su ingreso al horno. Este cebado y adobado incluye los videos por los cuales el EI y otros grupos criminales violan niñas, matan homosexuales, arrasan esculturas y en suma, cometen aberraciones incalificables. Uno tras otro hemos visto esos videos y los hemos reproducido y estos videos, junto a los films importados de Hollywood, nos formatean de tal manera que arribamos a una enfermedad llamada islamofobia. Tal es nuestra dolencia, que si el ejército egipcio, que controla un sector considerable de la economía de aquel país, perpetra un golpe de Estado contra el gobierno legalmente establecido, lo justificamos y aplaudimos, pues fue perpetrado contra los musulmanes que habían ganado las elecciones.

Occidente, más bien la cultura de Occidente, ha ejercido un rol benéfico sobre el mundo árabe; aunque Occidente, más bien algunos Estados de Occidente, ha ejercido un rol perverso sobre el mundo árabe. Al término de la segunda guerra, EEUU firmó con la monarquía saudí el Pacto del Quincey, que establecía que estos proveerían de petróleo a aquellos si aquellos permitirían que estos ejercieran su influencia reaccionaria sobre el mundo árabe, muestra elocuente de lo cual fue la invasión y masacre del 2011 en la Plaza de la Perla, en Bahrein y el actual financiamiento a grupos terroristas de ultraderecha, esos mismos que violan niñas, matan homosexuales y arrasan esculturas. EEUU se hizo de combustible a cambio de extender la peor versión reaccionaria en Medio Oriente. La segunda jugada de los Estados de Occidente fue clavar una cuña en Palestina, alentando la creación del Estado de Israel al repartir generosamente tierras que no les pertenecían. El día de la partición, Israel recibiría un poco más del 50% de Palestina, incluyendo territorios poblados por palestinos, pero antes de esta partición los fundadores de Israel, haciendo uso del terror en incursiones nocturnas en las aldeas palestinas, se aseguraron bastante más que la generosa tajada que les habían asignado. Desde ese momento hasta hoy no pararon de arrebatar territorios. Nada más ilustrativo que observar la evolución del mapa de Palestina e Israel (1) para entender la raíz de la violencia actual.

Ese mapa es una historia gráfica del conflicto. No hace mucho recordábamos (algunos festejaban) el 12 de Octubre, «Día de la Diversidad», también conocido como «Día de la Raza». El conquistador pretende cambiar la historia de aquella conquista y presenta entonces los hechos desmintiendo la «Leyenda negra». Lo irrefutable, por más que historiadores bien pagos quieran transformar lo negro en blanco, es que los aborígenes americanos fueron descuartizados, perreados, esto es, dados de comer a los perros, torturados, masacrados, apestados, esclavizados y hoy, junto a los esclavos traídos de África, son el estrato más pobre de nuestras poblaciones y conforman una sólida mayoría en las cárceles desde Tierra del Fuego a Alaska.

 

      Así como nosotros tenemos nuestro 12 de Octubre, el día en que las potencias atlánticas del Renacimiento pusieron pie en sus futuras colonias, los palestinos tienen su 15 de Mayo, el día del «Desastre», pues afortunadamente llaman a las cosas por su nombre y todavía no están enfermos de corrección política como para llamar al principio de una conquista como «Día de la Diversidad». Los palestinos, como los descendientes de los aborígenes, llenan las cárceles de aquel país, obtienen los peores empleos y carecen de esa cosa llamada futuro. En Cisjordania el paro afecta a un 60% de los aborígenes.

       En Gaza, según la ONU, si siguen las actuales condiciones, si esa cárcel a cielo abierto, con su muralla, sus torretas y sus miles de drones, continúa bajo el mismo régimen de bloqueo, será imposible la vida hacia el 2020. El carcelero la bloquea y regula el ingreso de alimentos, de agua (se bañan con agua salada), de electricidad (a veces operan alumbrados con la linterna de los celulares) y de medicamentos. Amén de esto, los pescadores tienen restringida su área de trabajo a seis millas de la costa y de tarde en tarde, cuando le conviene a Israel, son bombardeados. Esta es la paz de los sepulcros que impone Israel. Imaginemos a un joven palestino cuya madre ha sido violada, su padre descuartizado y su hermana sufre de parálisis a causa de un disparo. Imaginemos que este joven no tiene trabajo, que se lo ha humillado lo indecible y que ha zafado de un linchamiento. Pareciera que un conjunto de circunstancias lo impulsaran a tomar un cuchillo, pues ¿qué tiene que perder si igualmente perecerá?

No crea el lector que felicitamos y alentamos a este joven a tomar ningún cuchillo; sólo decimos que obligado, cualquiera pelea. Se teme, actualmente, una nueva intifada. Por mi parte también la temo, pues sé que traerá aparejada un montón de muerte sobre el pueblo palestino y algunas muertes sobre el pueblo judío (véase la desproporción de muertos y heridos en ambos bandos en estos 20 días de Octubre, desproporción que sigue la tónica de los últimos ochenta años). No sé qué otras opciones le quedan al pueblo palestino que una intifada.

 

        Por lo que veo, resisten como pueden con la esperanza de despertar a la comunidad internacional para que impida que Israel los cocine a fuego lento. Sé que algunos palestinos desesperados atacan con cuchillos, aunque no sé cuántos, pues se ha divulgado al menos un video donde militares israelíes plantan el arma sobre el aborigen ejecutado (2). Tal fobia se ha generado en la comunidad israelita, que se han linchado a varios aborígenes, como el caso del joven que recibió una serie de disparos de un policía, pues la turba aseguraba que era un aborigen terrorista (3) e inclusive lincharon a uno que no era ningún aborigen palestino, sino un aborigen eritreo (4). Mientras crece en Israel la alarma por miedo a los aborígenes armados con cuchillos (casi digo “arcos y flechas”) se disuelven los requisitos para conseguir armas de fuego, cercan los barrios palestinos, destruyen las casas de los eventuales agresores, se expulsa a sus familiares, a quienes por añadidura se les niega el cadáver del “terrorista” y se impide volver a construir en el solar donde cayó el «castigo de resonancia bíblica».

La barbaridad ha llegado a tales extremos que unas cuántas ONG han solicitado a Israel que deje de practicar terrorismo, práctica que no coincide con la cacareada Única Democracia en Medio Oriente. Amnistía Internacional hizo público un informe titulado “No hay justificación para los ataques deliberados contra civiles, las ejecuciones ilegales de las fuerzas israelíes y los castigos colectivos de los palestinos” y en esta crítica a la política terrorista israelí se han sumado grupos israelíes de defensa de los DDHH, como B’Tselem, así que, lector, salvo que creas que Amnistía Internacional es una filial del Islam, así como la organización judía B’Tselem (y Einstein y tantos otros judíos, miles de judíos, que condenan estas prácticas aberrantes) pareciera que una vez más te están mintiendo a cara de perro y resulta que ya estás bien cebado y adobado, te han colocado una manzana en la boca y ya abren la puerta del horno.

Unos de los signos del retroceso de nuestra civilización es la manida relatividad de la verdad, la inexistencia de la verdad ante tantos relatos igualmente verdaderos. Hemos arribado a la prostitución de la verdad: el agresor se convierte por arte de birlibirloque en agredido; el conquistador no arriba a un territorio donde viven otros, sino a una especie de Antártida, pues Palestina era una “tierra sin pueblo, para un pueblo sin tierra”; se niega la existencia del pueblo palestino y de la palabra Palestina, y para cumplir esta tarea sólo emulada por el stalinismo, en las modernas traducciones al hebreo de antiguos textos perpetradas en Israel, automáticamente las palabras “Palestina” y “Canaán” se transmutan por “Israel” y la crítica de una práctica deleznable, criminal y racista se convierte en antisemitismo. La economía israelí tiene un motor llamado venta de servicios de seguridad para aeropuertos, gobiernos y barrios privados. Este boom de la inseguridad los ha encontrado como los más eficientes proveedores de servicios de seguridad. Son la tecnología de punta. Necesitan aborígenes que atacar para mostrar la eficiencia de sus servicios y cuando no queden aborígenes (ya emigraron la mitad de los aborígenes palestinos) buscarán otro sparring. La venta de servicios de seguridad es un buen negocio, así como la venta de armas y cuando uno vende armas le conviene que haya guerras. Esa es la cruda realidad que impone el mercado. Allá los ejecutan sumariamente, los bombardean, los matan de hambre, porque nosotros, acá, no somos más que unos cerdos previamente cebados y adobados. Ese es el dilema que se nos impone, o hacer de la verdad una mentira y hacer de la mentira una verdad y convertirnos en cerdos cebados y adobados; o enfrentar la mentira y asumir la verdad, que sobre todo significa que no somos cerdos cebados y adobados, sino hombres.

 

Notas

(1) https://www.google.com/search?q=mapa+evolucion+de+palestina&client=ubuntu&hs=MaY&channel=fs&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ved=0CAcQ_AUoAWoVChMIw4-F14zRyAIVS6geCh0tpQJ1&biw=1578&bih=765#imgrc=IJLurv8290LHSM%3A

(2) http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=58321

(3) https://www.youtube.com/watch?v=AGGp4e2oUhk

(4) http://irispress.es/irisnews/2015/10/19/matan-eritreo-confundido-terrorista/

 

 

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