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Filosofía, entre judío, lo existencialista (das sein) y otras yerbas

Filosofía, entre judío, lo existencialista (das sein) y otras yerbas

 

 

 Mauricio Zieleniec

Como abordar una historia milenaria como la nuestra, con el “existencialismo” filosofía que conlleva nuestro pensar muy avanzado y reciente.

Mientras Friedrich Nietzsche comenta que “dios ha muerto”, es decir que nada de lo que hemos construido en nuestra fantasía sobrevive a la interrogante humana y filosófica. Pero reflexiona a la vez, que muerto un ideal ya sea leyenda, fantasía, ideología, o lo sobrenatural, otra leyenda o pensamiento lo sustituye. Como si saliésemos de la caverna de Platón y veamos otra caverna y luego seguimos a otra y otra.... Nietzsche descubre ese vacío, del cual una pregunta  profundiza en otra y  otra viendo que todo es nada y no es nada, puesto surge otra fantasía. Si la nada la podemos cosificamos como cosa , ya es algo, un ente…Pero el vacío de esa nada se nos muestra igual, en nuestro pensamiento o reflexión.

En el libro de Animales a dioses Harari, desde lo antropológico, comenta que el Homo Sapiens se caracteriza como el  único ente o ser, que crea  cosas y las relaciona por encima de la realidad (Invención o creación). Esa característica nos permitió –dice Harari- la posibilidad de agruparnos en grandes grupos y luego tribues , etc., puesto la identidad sustituyo al macho fuerte que agrupaba la especie. Es el sapien que logró sustituir al jefe de manada por una leyenda o relato que los agrupa, de ahí la superación de nuestra especie respecto a los mamíferos u homos. Nos agrupamos por centena o miles y luego más; en lugar de una manada de máximo 30 o 40 integrantes. Esa fue nuestra fortaleza, dice el mater israelí.

Mientras por otra parte Heidegger parte desde lo filosófico de un ahora o aquí y que fuimos arrojados al mundo hoy aquí.

La sociedad tiene su cultura, pero el ser comienza ahora, en este tiempo. Es un ser que lo diferencia de la cosa o el ente. No es explicable lo que es el ser. Diferenciándolo de la mezcla de los entes restantes que lo rodean al ser. El ser en sí, o como lo llama Heidegger el das sein o estar –ahí. El ser siendo un ente es a la vez un ente singular, das sein. Es el descubrimiento de  nuestra singularidad de ser, diferenciada de otros entes.

 

 Interesante , es tan difícil definirlo en sí mismo, que cuando lo escribe Heidegger, tacha a su vez la misma palabra con un signo cruzado. Pero sabe que el ser es vacío y cuando más se busca  hay más vacío. La libertad para Heidegger es el ser consigo mismo. Producer una angustia de soledad y vacío…Pero separa entre los entes el ente-ser; mal dicho separado de los otros entes. Toma la conciencia de ser en el tiempo finito.

Mientras que Levinas dice algo muy diferente: que la libertad es ser  para o por el otro y su espejo.... El otro está presente para poder ser…

La temporalidad es el pasado, pero el presente y futuro es hoy ahora. Por eso Heidegger dice que somos posibilidades, puesto el “ser ahí” nos permite posibilidades de elegir. No es entonces el tiempo concebido como cronológico, sino como un ahora, estar aquí, es vivir ahora o  vivir también para morir; esa es la posibilidad, pero es la única posibilidad que seguro sucederá.

Pienso que interpretando nuestra identidad judía u otra identidad, parte de la temporalidad del pasado. Si somos arrojados al mundo, pero igual nos rodea la cultura. Esa cultura a la cual Zizel, filósofo Yugoslavo, dice que es una fantasía como todo lo que concebimos. Algo así como Harari paralelamente interpreta antropológicamente al Sapien (creador de leyendas o relatos que nos une) Darío Sztajnszrajber dice que Dios es la fantasía o la respuesta donde pusimos en Él  todas nuestras interrogantes e incertidumbres. Pero no podemos definirlo como ser o ente, puesto si lo cosificamos comienza a ser y eso toma naturaleza material. Quizás cuando Dios en la Torá le dice a Moises “soy el que soy”, se aleja de definirse como ente, como ser…

Nuestras identidades podrán ser una fantasía creída colectivamente, generada desde nuestros orígenes de Homo Sapien creativo de imágenes y relatos; pero esa particularidad la necesitamos para vivir, la fantasía de algo no tan vacío, generada por nosotros mismos en nuestra singularidad  Homo sapiens.

Pienso que lo judío o israelita puede ser una fantasía , pero imprescindible… cierto, pero así se constituye la identidad judía u otras creencias.

 

Si no te queda todo claro, te respondo? Es porque si entendiste

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