Menu

Para ver en Netflix, FAUDA

Para ver en Netflix, FAUDA

SERIES

Final de la primera temporada

'Fauda', el caos que causa furor

Serie israelí Fauda

SAL EMERGUI ESPECIAL PARA EL MUNDO Jerusalén

Actualizado:15/05/2015 06:25 horas

  • Ver más

Buscado en Israel por atentados que mataron a 116 israelíes, el palestino Abu Ahmed ha vuelto a sobrevivir a una operación de los Mistaarabim. El jefe de esta unidad israelí especializada en disfrazarse de "árabes" para sorprender y capturar a los milicianos en su propio entorno promete que «no descansará hasta detener vivo o muerto» al cabecilla del grupo islamista Hamas. Conocido como Pantera, Abu Ahmed es un mito en Cisjordania y la pesadilla de Israel.

El anterior párrafo no es el inicio de una crónica más del conflicto, sino el guión de la serie que causa furor. Su título lo dice todo: Fauda. Popular palabra en la calle palestina, significa "caos" en árabe. Los israelíes abrazan hoy este término gracias a una de las mejores creaciones televisivas en la historia de su país.

Fauda es tan real como la vida misma. A través del electrizante duelo de cerebros entre el cabecilla palestino y el jefe de la unidad israelí, el espectador es testigo de los imposibles dilemas a ambos lados de la frontera.

El éxito de esta producción de la televisión por satélite YES se traduce en espectaculares datos de audiencia y en elogios de la exigente crítica. Algunos incluso consideran que es mejor que Hatufim, la serie israelí comprada por Hollywood para transformarla en un fenómeno mundial llamado Homeland.

Muestra el lado humana de un terrorista y el uso populista que los palestinos hacen de la palabra 'mártir'

El guión es de Avi Issacharoff, periodista especializado en temas palestinos que pasa más tiempo en Cisjordania que en Tel Aviv, y del actor Lior Raz, que aporta su experiencia televisiva y su pasado en una unidad de lucha antiterrorista.

"Desde hace mucho tiempo quería escribir una serie sobre el día a día en el terreno, pero sólo hace cinco años empecé a valorarlo de forma seria", comenta Issacharoff a EL MUNDO. Según él, "el éxito se debe a que el conflicto israelopalestino nos afecta a todos y porque la trama es interesante con atractivos personajes y relatos humanos".

Issacharoff revela que en sus últimas visitas a Cisjordania los palestinos están encantados con la serie. "Dicen que es equilibrada y neutral", apunta sobre un espacio que combina hebreo y árabe.

Los guionistas enseñan el lado humano de Abu Ahmed que a ojos israelíes es un architerrorista. Un pistolero que de día envía a una mujer a explotarse en una discoteca de Tel Aviv y de noche llora añorando a su esposa y dos hijos. "Pensaba que recibiría muchas críticas por esto, pero ha ocurrido lo contrario", confiesa.

La serie muestra por ejemplo el uso populista que muchos palestinos hacen de la palabra "mártir", la colaboración entre los servicios secretos de ambas partes o al ministro israelí de Defensa que en el pasado mató a cinco palestinos en una redada.

Fauda se sumará a la lista de programas y formatos Made in Israel comprados en el extranjero. "No veo por qué no puede ser exportada en su versión original o haciendo adaptaciones", comenta Issacharoff que revela contactos con productoras extranjeras.

¿La ficción supera la realidad? "A veces sí, a veces es igual, y otras la realidad supera la ficción", responde antes de contar una anécdota: "Cuando filmamos la serie en verano secuestraron y asesinaron a tres chicos judíos. Yo fui a la casa de la esposa de uno de los secuestradores palestinos y todo el tiempo pensé que era lo mismo que escribí en la serie. Una mujer que quiere mucho a su marido desaparecido y que fue encontrado escondido en un sótano en una casa de Hebrón. En la serie, Abu Ahmed también se esconde en un sótano".

Tras el trepidante final de la primera temporada, se espera continuación. En la pequeña pantalla, el choque es muy atractivo. En la realidad, desgraciadamente, lo resulta mucho menos.

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba