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ASENTAMIENTOS Y EL DERECHO A DISCREPAR

ASENTAMIENTOS Y EL DERECHO A DISCREPAR

Y EL DERECHO A DISCREPAR

                                                                                                                         Por. Lic. Rafael Winter (Rufo)

 

Abba Eban, canciller de los primeros tiempos del Estado de Israel decía:

"El principio del asentamiento judío fue siempre pragmático y contemporáneo... nos apoyamos en la base

 de una relación histórica pero no presentamos ninguna reclamación relativa a la inclusión de determinadas áreas en nuestro lado de la partición con el argumento de los distintos vínculos. Como Hebrón estaba completamente poblada por árabes no la reclamamos. Como Beer Sheva estaba prácticamente vacía, la reclamamos..." (Citado por Paul Johnson, "Historia de  los judíos" pag.780)

 

No son los asentamientos de Judea y Samaria la causa del amargo conflicto con los palestinos.

Son una de las consecuencias. Pero no su causa.

La razón principal del conflicto ha sido y sigue siendo la negativa de los palestinos-y de buena parte del mundo árabe- de reconocer abiertamente el derecho de Israel a existir como estado  libre y soberano en la región, con fronteras seguras y reconocidas. ( La exigencia del actual gobierno de que se reconozca a Israel como lo que todo el mundo ya sabe que es, un Estado judío- exigencia que en su momento no se le pidió ni a Sadat ni a Arafat- no facilita la solución del problema)

La solución de dos estados ya fue propuesta por la resolución 181 de la ONU el 29 de noviembre de 1947.

El movimiento sionista, realista y pragmático, la aceptó. El liderazgo árabe-palestino radicalizado, carente de realismo y pragmatismo salvo excepciones, no la aceptó. Desde ese momento y  hasta hoy  los palestinos han desperdiciado varias oportunidades de tener su estado.

Y a partir de 1947-48 comenzaron las guerras en la región, primero con el intento de destruír a Israel al nacer y posteriormente de destruír su consolidada existencia. La Guerra de Independencia, no querida por Israel modificó, es cierto, el mapa de la Partición original. Quedó un territorio de no más de 21.000 km2, como tradicionalmente se decía "casi tan pequeño como el Departamento de Tacuarembó".

Llegamos al año 1967. Nasser, carismático lider y presidente egipcio proclama abiertamente su deseo de echar a los judios al mar y da pasos en esa dirección. Se preveía lo peor.

Cuando los intentos diplomáticos para evitar la guerra fracasan, Israel toma la iniciativa y comienza la Guerra de los 6 Días. Logra una victoria decisiva  pero tanto o más importantes son las consecuencias una de las cuales: los actuales asentamientos.

Al poco tiempo de la finalización de la Guerra de los Seis Días tiene lugar una Conferencia Cumbre Árabe en Khartoum, Sudan (nov. de 1967). Una de las resoluciones de la misma fue: no negociaciones, no reconocimiento y no paz con Israel. Nuevamente falta de pragmatismo y realismo.

¿Qué habría ocurrido si los países árabes, palestinos incluidos, hubiesen intentado algún tipo de negociación en lugar de una negativa tan rotunda?

Nacen los asentamientos post 67. Siendo que Avoda, la centro izquierda o social democracia israeli estuvo en el poder hasta 1977 huelga decir que en esos años los mismos  fueron construidos por Avoda.

A partir de 1977  el Likud  con el apoyo, fervor místico y más de sus aliados nacionalistas-religiosos es quien los  lleva adelante -con intermitencias de Avoda en algunos gobiernos- construyendo más y ampliando más.

En el caso de Avoda la razón de los asentamientos era mas bien pragmática, en el caso de Likud y religiosos nacionalistas es por sobre todo ideológica-religiosa.

Hasta llegar a lo que llegamos hoy. ¿Y qué pasa hoy?

"Islas" importantes y crecientes de asentamientos en territorios habitados por una mayoría de árabes palestinos. Mas allá de que los hay  en distintas zonas y no todas igualmente pobladas.

Si bien es cierto el meollo del conflicto sigue siendo a mi juicio la negativa de reconocer o aceptar a Israel en la región, los asentamientos -tema en el cual la sociedad israeli esta divididida desde siempre y que junto con TODOS los otros temas hay que consensuar y tratar de llegar a un acuerdo con los palestinos- constituyen hoy día un obstáculo que no contribuye a allanar el camino hacia la paz.

El gobierno de Israel  habla hace tiempo de la solución de dos estados. Bien.

Pero en la práctica: ¿actúa en consonancia con lo que proclama en la teoría?

Cierto que no es fácil encontrar un interlocutor firme en la otra parte, cierto que es muy difícil negociar directamente con los palestinos, hoy y siempre, aunque Israel  insiste, también desde siempre y con plena razón en las negociaciones directas. De todos modos "no hay peor gestión que la que no se hace".

Esto es válido para ambas partes.

Respetando  la tradición del pueblo de Israel: no son los argumentos de tipo ideológico- religioso los que tienen que predominar aquí -incluyendo a mi juicio el tema mas sensible: Jerusalem oriental- sino, reitero, el pragmatismo que va de la mano con la realidad que se observa en el terreno. El que en su momento demostraron tener, entre otros, Begin, Moshe Arens, Rabin, Shimon Peres y Sharon. (Cierto es que en varias ocasiones el pragmatismo de estos lideres no ha sido correspondido de la misma forma. De todas formas eso no me hace cambiar de opinión)

La obsesión por los asentamientos puede llevar al aislamiento y aún peor: no a dos estados sino a uno binacional, a perder quizás el carácter judío y democrático del Estado.

 

Las polémicas Naciones Unidas ya desde 1967 y hasta el día de hoy han cuestionado los asentamientos a través de distintas resoluciones. Es cierto que muchas veces la ONU ha demostrado incoherencia e inconsistencia. También es cierto que a Israel le han dedicado siempre una desproporción de resoluciones, en comparación con otros graves conflictos y países del mundo. Específicamente daría la impresión que el tema de los asentamientos, aunque no es menor, le ha preocupado más a la ONU que el conflicto en Siria el cual  lleva cinco años y ha dejado cientos de miles de muertos. De las masacres perpetradas por Isis contra los cristianos en los últimos años, la ONU ¿se ocupó?

Pero todo esto no exime a Israel de intentar hacer las cosas de la forma más constructiva y realista posible en el tema que nos ocupa. Sin dejar de lado ni principios ni valores.

La última resolución del Consejo de Seguridad, la 2334, contiene claro-oscuros.

Todo el mundo ya sabe lo que dice la resolución en cuanto a los asentamientos. Pero hay aspectos de la resolución menos conocidos que sería interesante mencionar. Estos serían para mi  los "claros".

En el preámbulo hay parrafos que dicen  entre otros conceptos: "Recordando...la obligación...de que las fuerzas de seguridad de la Autoridad Palestina mantuvieran un funcionamiento eficaz para hacer frente a todos los que participan en actividades terroristas y desmantelar la capacidad de los terroristas...

Condenando todos los actos de violencia contra civiles, incluidos los actos de terror asi como todos los actos de provocación, incitación y destrucción...Reiterando su visión de una región en que dos estados democráticos, Israel y Palestina vivan uno al lado del otro en paz y dentro de fronteras seguras y reconocidas". Considero a esto último particularmente importante y me consta que muy pocos hicieron hincapié en este aspecto del preámbulo.

Incluso el parágrafo 7 de la resolución  " Exhorta a ambas partes a que actúen de conformidad con el Derecho Internacional, incluído el Derecho Internacional Humanitario y sus acuerdos y obligaciones anteriores, a que demuestren serenidad y contención y a que se abstengan de hacer actos de provocación e incitación y de hacer declaraciones que enardezcan los ánimos con el fin de, entre otras cosas, distender la situación sobre el terreno, restablecer la confianza, demostrando mediante políticas y medidas un compromiso genuino con la solución biestatal y crear las condiciones necesarias para promover la paz".

El tema de los asentamientos, complejo como todos, no es EL problema pero es parte importante de la solución y eso no se puede soslayar. La solución de dos estados pasa sin duda por resolverlo.

Es en relación a la Resolución 2334 que el Secretario de Estado norteamericano John Kerry se explayó durante más de una hora hace algunos días. Es importante haber puesto atención a todo su discurso.  Opuesto a  los asentamientos pero, aunque le suene contradictorio a muchos, amistoso y comprensivo para con Israel.

 

Finalmente una apreciación más. Personal. De una vez por todas, cuando las circunstancias lo ameriten, debemos separar entre el apoyo al Estado de Israel y el apoyo a las decisiones de su gobierno, sea cual sea el mismo.

Criticar constructivamente, bien intencionadamente decisiones del gobierno de Israel, no  convierte necesariamente a la persona en antiisraeli, antisionista o antisemita.

Considero que el apoyo al Estado debe estar, en cuanto a nosotros como judíos, fuera de toda discusión.

En cambio el apoyo a todas y cada una de las decisiones del gobierno SÍ puede estar en discusión.

No le hacemos bien ni a Israel ni a su gobierno -al que sea- si apoyamos cada decisión y/o reacción del mismo. Reacción que a veces puede llegar a ser  inapropiada.

Más allá de comprensibles razones, ciertas decisiones-reacciones pueden poner en serio aprieto al liderazgo de las comunidades. Y también al relacionamiento con los gobiernos, incluyendo a gobiernos amistosos.

Ya sabemos que son los israelíes los que van a decidir. Es comprensible que así sea.

Pero cuidando las formas -lo que hay que hacer en cualquier circunstancia más allá de este tema- tenemos el derecho y el deber de manifestar nuestra opinión.

En la coincidencia o en la discrepancia.

En beneficio de Israel. En beneficio de la paz. Que todavía es posible.
Que el año 2017 sea  un año de avance hacia la paz!!

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