Menu

Esta vez el Comité Central Israelita del Uruguay no habló en mi nombre

Esta vez el Comité Central Israelita del Uruguay no habló en mi nombre

Esta vez el Comité Central Israelita del Uruguay no habló en mi nombre.

Por Dr. David Malowany.

 

Las relaciones entre el Gobierno frenteamplista y el establishment de la Colectividad Judía Uruguaya pasan por su peor momento, creemos que desde la fundación del Estado de Israel.

Cuando las heridas provocadas por la Administración y la política exterior del anterior gobierno  conducido por José Mujica y su controvertido ex Canciller Luis Almagro, parecían  cicatrizarse ,  la mano alzada del representante uruguayo en el Consejo de Seguridad de la ONU, aprobando una resolución que calificaba al moderno Estado Judío de potencia ocupante de la entidad palestina, generó una gran irritación en la calle judía pero dentro del Comité Central Israelita del Uruguay, la respuesta fue de una prudencia que muchos  elogiamos.

Las cosas explotaron en el día de ayer, cuando la  organización de segundo grado,  que dice representar a toda la colectividad judía,  intentó encontrar  un nexo causal entre dicha resolución y el atentado en Jerusalém.

En el comunicado  se expresa como relevante la condición de jóvenes de los soldados fallecidos, a quienes se los identifican por sus nombres y se califica al homicida de terrorista árabe palestino.  Se quita relevancia a la condena uruguaya al atentado y se responsabiliza a la votación en las Naciones Unidas de fomentar la violencia.

 Este modesto narrador considera que por el momento y sin perjuicio, a los  musulmanes que se autodefinen como palestinos, el moderno Estado de Israel les ha dado las concesiones  de derecho público que se hallaban a su alcance sin comprometer su seguridad, quedando pendiente una solución a sus temas de ciudadanía y mejoramiento económico además de un mayor recato en la condición de “judío” del moderno estado surgido en la región de Eretz Israel - Palestina  en 1948.

Por ello la resolución votada en la ONU, que ve las cosas en la dialéctica de ocupante y ocupado,  en nada ayuda a solucionar el problema de la opresión a que se ven sometidos los árabes que viven en Cisjordania sin perjuicio que para alguna parte de la “calle” denominada palestina,  la verdadera reivindicación  es  el retorno a las aldeas y villas de las que fueron desalojados en la guerra civil y posterior Guerra de Independencia acontecida entre el último mes de 1947 y 1948 en dicha región del mundo. Por ello primero Arafat en Camp David y luego la Autoridad Palestina, en tantos posteriores encuentros,  se niegan a firman un acuerdo que suponga ese renunciamiento, que seguramente sea desacatado por sus presuntos representados. Si para muestra basta un botón, vean  en que consiste el logo de la Federación Palestina de Chile. Este emblema considera que Palestina es toda la región, no Cisjordania (1). 

  Lo acontecido en el globo desde el fin de la pos-modernidad (11 de septiembre de 2001) nos  podría dar un indicio de que  buena parte del terrorismo  musulmán,  no  responde a una causa nacional  sino cultural. Es más, Libia, Irak, Siria, entre otros países presuntamente emancipados en el siglo XX, se han convertido en escenario de luchas tribales y religiosas,  que nada tienen que ver con ocupantes y ocupados.  

 Los atentados de Estado Islámico en Berlín, Niza, Paris, EEUU y  Bélgica, no contienen una naturaleza emancipatoria sino cultural. Buscan despertar la reacción de los estados occidentales seculares que en  aras  de seguridad ocasionan  represión y discriminación en perjuicio de los musulmanes, la mayoría de ellos ciudadanos de estas repúblicas y reinos,  llevando caudal para las concepciones político religiosas extremistas que hierven cada vez que sus hermanos étnicos se insertan en el occidente secular.

Es notorio que en la comunidad judía, no abunda la oferta de militantes que quieran hacerse cargo de sus instituciones. En los últimos años, son los javerim de Likud- Uruguay, quienes preponderantemente vienen dando una mano al respecto.

Creemos entonces que el comunicado del Comité Central Israelita del Uruguay  fue infeliz e inoportuno. Lobos solitarios abundan. No hay ninguna conexión entre la votación de nuestro país en la ONU y el lamentable hecho fundado en motivaciones que  el homicida  se llevó al infierno.  

Dado que ello rompe los ojos, las presuntas condolencias expresadas en la forma manifiesta fueron  inoportunas, dirigidas a respaldar la causa del arrinconado Estado Judío, cosa que hallamos loable, pero no sobre la base de presupuestos que todos sabemos que son falsos.

 

 (1) Logo de la Federación Palestina de Chile tomado de su sitio web.

 

 

 

 

 

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba