Menu

¿ Quién dijo que todo está perdido?

¿ Quién dijo que todo está perdido?

Dr. David Malowany.

Nunca me  pasó tener  tanto para decir y no saber por donde empezar.  Siento que no estuve a la hora de la cita. Yo también soy cómplice de los hechos de Paysandú. Uno hace lo que puede, desde su trinchera, pero esta vez fallé.

 La democracia también tiene sus muertos pero nadie los cuenta. No pierden la vida  en circunstancias heróícas. De ellos raramente nos acordamos.  Algunos eran enfermos terminales como los que  presuntamente  dejaron de existir por el accionar de dos enfermeros en el Hospital Maciel. Se investigó tarde, mal, de manera omisa.  No sabemos cuantos fueron, doscientos o ninguno.

 Si puedo hablarles de una persona que sobrevivió a la democracia y cuando hablo de  ella,  hago un juego de palabras con los muertos de la dictadura, porque no considero que haya alternativa a  la misma.

 A mi familiar, enfermo con Leucemia,  las autoridades competentes lo declararon no elegible para recibir medicina de alto costo. Una campaña de la Asociación  Mizrahí del Instituto Yavne le  solventó la misma. Unos pocos pudieron más que todos juntos, cosa que en Uruguay se está haciendo costumbre. Mi familiar, hoy goza de robusta semblanza. Tiene un hijo chico y una esposa joven. Pudo ser otra víctima.  Sus Derechos Humanos poco le importaron al burócrata de turno que sigue decidiendo quién va a vivir y quién no.  

 David Fremd es otra víctima de lo mal que hacen las cosas algunos. Lo que le pasó a esta familia era cuestión de tiempo que le aconteciese a algún judío, institución o inclusive, d-os no quiera, a mis propios hijos, en virtud de ciertas actitudes que tuvo un sector de la sociedad uruguaya a la hora de interpretar el mundo y de insertarse en él, sin importar lo que había sido una larga tradición de la gubernamentalidad en apoyo al Estado de Israel.

 Durante 2014, cuando acontecieron los  no explicados sucesos de la Guerra del Verano, donde perdieron la vida mas de un millar de gazatíes, determinados medios de comunicación, en consonancia con el gobierno que tuvimos de 2010 a 2015,  realizaron una cobertura informativa, que pudo haber originado  la circunstancia de que un loquito, de esos que en todos los barrios existen, efectuase una acción contra  instituciones o personas judías. Esto era algo que cualquier hombre público podría prever. Pero la ética de la responsabilidad no era el fuerte del gobierno que cesó en 2015 y de varios editores de informativos, especialmente Alfonso Lessa. A nadie le importó. Generaba audiencia. Las modas latinoamericanistas que se imponían en ese entonces, les hacía creer que hacer causa contra el Estado Judío, que algunos queremos que solo sea Estado a secas, era lo que la audiencia esperaba. Ninguno de los temas que involucran al gobierno anterior, tuvo en dicho noticiero, los minutos que Teledoce dedicó a la acción sobre los gazatíes, de la que ningún judío uruguayo  tuvo responsabilidad o podía evitar.  

 Me callé. No protesté. Tuve miedo. Ahí están las consecuencias. Tampoco protesté cuando el ex Canciller Almagro calificó al Estado creado en 1948 de genocida.

 ¿Quién dijo que todo está perdido? dice la letra de la conocida canción. 

 Quién me adelantó los hechos de Paysandú fue un amigo no judío, el Doctor Gerardo Irazoquí. Fue él quien se interesó personalmente por la salud de su querido co-terraneo y quien me dio la infausta noticia de la muerte del respetado hombre de pueblo, antes incluso, que lo supieran muchos de sus familiares.

 Al asesino no lo atrapó un funcionario del Ministerio del Interior sino un vecino indignado.

 La panadería Medina ayer no abrió. Colocó un cartel que decía, “Hoy soy judío”.

 Toda la Ciudad de Paysandú está  en estado de ebullición. ¡Esto en mi pueblo no!

Vecinos de la Capital norteña acercaron al diario local, El Telégrafo, la siguiente convocatoria:

 Este sábado 12 de marzo, las 19 y 30 nos concentramos en Avenida España y Guayabos para marchar en silencio hasta la Plaza Constitución en memoria de nuestro hermano David Fremd Wulf, en solidaridad con su familia y con toda la colectividad judía y en rechazo a todo hecho de violencia e intolerancia.Caminaremos hasta la plaza que tiene el sagrado nombre de Constitución y que resguarda los derechos fundamentales de todas las personas. Sitio que nos resulta especialmente simbólico también por ser el centro geográfico de esta Ciudad a la que David entregó tanto trabajo honrado, como miembro de una comunidad que lucha por abrirse camino dignamente, y por encontrarse frente a la sede del Poder Judicial, así como a pasos de la Sociedad Israelita.Exhortamos llevar velas blancas y a unirnos para que nos guie la luz.

 Cierro mis líneas con las palabras de otro sanducero, el Doctor Rodrigo De León.

 David Fremd era un tipo muy querido al igual que el resto de su familia. A pesar de que su número ha disminuido, la colectividad judía de Paysandú es activa y con gran inserción en la sociedad toda. Este episodio, además de doloroso y frustrante, simboliza la pérdida de una inocencia en una sociedad en la que antes no había judíos y no judíos. Había y hay amigos del alma. Con gente de dicha colectividad hemos compartido alegrías y tristezas y a la cual, los sanduceros no judíos, tanto queremos.

Dice la tradición judía, interpretando al profeta Ezequiel que hay siete cielos. En el más alto  descansan los mártires. Que tu recuerdo sea bendito querido tocayo.

 

 

 

 

 

 

 

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba