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Esteban Valenti: los frenteamplistas le tenemos que pedir perdón a los uruguayos.

Esteban Valenti: los frenteamplistas le tenemos que pedir perdón a los uruguayos.

UN DESASTRE

ANCAP: cuánta verguenza

MONTEVIDEO (Uypress/Esteban Valenti) - Leí atentamente el documento del fiscal Luis Pacheco en que reclama el procesamiento de Raúl Sendic, y de otros ocho altos cargos políticos y funcionales de ANCAP. Vale la pena leerlo, porque tiene varias facetas muy complejas de entender para los comunes mortales.

La más compleja es cómo es posible que hechos duramente criticados no se incluyan en absoluto en el pedido de procesamiento. No caben dentro de alguno de los artículos del Código Penal.

No quiero en absoluto en este primer comentario, que trataré de hacer lo más frío y desapasionado posible que se llene de referencias legales. No estoy preparado, pero, eso no me impide tener un mínimo sentido de la realidad, e insisto, la justicia, en todas sus instancias debe aproximarse a la realidad de los hombres y mujeres que pisan esta tierra.

La primer conclusión a la que llego y me reitero, es que los frenteamplistas en todas sus instancias y condiciones, con grados muy diferentes de responsabilidad, deberíamos pedirle perdón al resto de los uruguayos. Un perdón profundo, sentido, desde el fondo del alma nuestra y de los luchadores que nos precedieron y que nunca jamás pensaron que íbamos a afrontar tanta vergüenza. Porque eso es lo que siento, vergüenza, mucha vergüenza.

Si hay otros integrantes del gobierno, de la estructura del Frente Amplio, militantes convencidos y de los otros que sienten otra cosa, que logran superar esta amargura con muchos argumentos, que esperan el pronunciamiento de la jueza, luego del tribunal de apelaciones y en definitiva de las diversas instancias judiciales, es su derecho, es su asunto y yo con ese enfoque no tuve ni tengo nada que ver. Ni política ni moralmente.

Lo que salta a la vista leyendo el documento es el clima general de desorden, de descontrol total que reinaba en ANCAP, donde se confunden cosas básicas en el manejo de los dineros públicos, en la gestión de la principal empresa del país, donde se contradicen de manera explícita, clara, reiterada y con alevosía, valores que fueron fundacionales en la izquierda y yo diría que en la República Oriental del Uruguay, en su republicanismo. Es por eso que en primer lugar tenemos que pedirles perdón a los uruguayos. Los responsables políticos de ese horror en la gestión son los dos diversos presidentes de ANCAP que son del Frente Amplio.

Y me gustaría saber ¿cuál es la opinión y la reacción de los máximos dirigentes que los designaron, que insistieron en su designación, cuando había señales claras del descontrol y de las pérdidas, que no eran solo materiales, eran en primer lugar morales, éticas y por lo tanto políticas?

¿Tuvimos que esperar a marzo del 2016, es decir un año entero desde el cambio de gobierno para hacer algo, lo elemental para tratar de frenar el desastre y cambiar el directorio?

Hay también aspectos funcionales, estructurales del funcionamiento de una empresa de esas dimensiones para analizar cómo fue posible este descontrol y cuál fue el mecanismo que las hizo posible, aunque no haya responsabilidades penales e incluso morales, hay responsabilidades funcionales y políticas bien claras. En algún momento habrá que analizarlas.

Sobre ese cuadro general de descontrol y desprolijidades administrativas aparecen cada uno de los episodios, donde junto a los directores, frenteamplistas y un colorado, aparecen los temas específicos. En todos ellos, aunque no haya pruebas que determinen la inclusión en un delito penal hay críticas muy fuertes de parte del fiscal.

Hay una afirmación muy fuerte que hay que resaltar: la fiscalía no encontró pruebas de enriquecimiento inapropiado de ninguno de los indagados. Es posible, lo tomo por oro colado y como una verdad absoluta, pero le agrego un pequeño detalle, por obra y gracia de los imputados varias empresas, varias personas se enriquecieron a costa de los uruguayos de manera indebida y ganaron mucho dinero. Y que alguien me lo desmienta.

Ganó cientos de millones de dólares la empresa Trafigura, y los sigue ganando, con el negocio con Petroecuador y con otros negocios. En una operación por 4.900 millones de dólares, lo voy a repetir cuatro mil novecientos millones de dólares americanos, que nunca se podría haber hecho sin la participación de ANCAP, que le permitió a la empresa ecuatoriana violar sus propias normas en la contratación de una empresa privada, ANCAP ganó 5 millones de dólares y Transfigura 200 millones. Tengo dudas de esta última cifra, pero tomémosla por buena.

ANCAP ganó menos del 1 por mil, 0.01% del negocio y Transfigura ganó el 4% y 40 veces más que ANCAP. ¿Además de las cifras, hace falta algún otro dato o prueba para observar el desastre, el poco amor por la empresa y por el país de los responsables de esta enorme burrada barrosa?

Una empresa de publicidad "La Diez" ganó cifras nunca vistas anteriormente en un ente, en una empresa del estado, que en lo fundamental es monopólica, con videos y campañas cuyo objetivo no tenía nada que ver con aumentar las ventas de los productos ANCAP. Parece que eso no es delito si para controlar y manipular la compra se hace dentro de ciertos parámetros y con los guantes blancos bien puestos.

Si se gastan 370 mil dólares en una fiesta, el fiscal escribe que fueron gastos excesivos, mal manejo de los tiempos. Pero no cabe dentro de ninguno de los artículos del código penal. Y así será, pero si caben dentro de todo el articulado de la mínima moral administrativa que debe utilizar un gobernante decente. Y si alguien quiere discutir ese gasto de 370 dólares por cada invitado a una fiesta de inauguración de una desulfurizadora que nos costó tres veces el presupuesto inicial y en cuya ceremonia nos tuvimos que bancar a Cristina Kirchner decirnos que era una colaboración de su gobierno, ante las lisonjas del dirigente sindical Marcelo Abdala y el silencio de todo el gobierno. Y los uruguayos le pagamos a YPF hasta el último centavo, incluido un arreglo extrajudicial por decena de millones de dólares.

Ganó mucha plata la empresa de camiones brasileros en el negocio, ¿negocio? de la cal y con préstamos y adelantos de ANCAP ilegales y vergonzosos.

Ganó mucha plata la empresa paraguaya que ni siquiera se menciona pero que le vendió a ANCAP una lista interminable de productos químicos y era su representante en ese país.

Perdimos mucha plata con el remolcador Ki Yo roro y el alquiler de un remolcador sustituto y si nosotros la perdimos alguien ganó esa plata, no se evapora. Y todo el proceso desde el punto de vista de las operaciones, del control inexistente y del papel del directorio es deplorable.

Perdimos y perdemos mucha plata con el cemento, en un sector donde producimos la misma cantidad que una empresa privada, vendemos a los mismos precios - que los fija ANCAP - y que son más alto que los de la región, y ellos ganan plata y nosotros la perdemos. Y eso no lo cambia ninguna sentencia, ningún fiscal ni toda la Suprema Corte de Justicia. Me gustaría saber, conocer sobre este y otros temas la opinión de la Federación ANCAP, que parece no saber nada de nada.

¿Alguien hará una simple y sentida autocrítica o todo es el fruto de las debilidades humanas o de la casualidad?

¿El principal inculpado, el que llevamos nada menos que a la vicepresidencia de la república, el segundo cargo en importancia en las instituciones republicanas, dirá algo inteligente, hará un mínimo de autocrítica o esperará una nueva instancia judicial para ver si nos viene a todos un ataque de amnesia?

El festival de las tarjetas de crédito, es la peor síntesis del manejo personal y para cubrir necesidades personales con los dineros públicos. ¿Y el actual senador Leonardo de León que hizo idéntico o mayor uso y abuso en ALUR se salvará porque es una empresa de derecho privado, aunque toda la plata la pongamos los uruguayos?

Lo que está por verse son las señales. Las sentencias o los pronunciamientos del fiscal o de la JUTEP transmiten un mensaje. Queda claro que de ahora en adelante todos los jerarcas a cualquier nivel recibieron el mensaje de que las tarjetas corporativas no son un territorio de caza libre y hay que cuidarse mucho de comprar colchones y otras miserias.

Pero me preocupa el resto de los mensajes. ¿Qué mensajes políticos va a dar el Frente Amplio a todos los ciudadanos con los pedidos de procesamiento, sin prisión? ¿Por este último hecho, "sin prisión", le vamos a quitar importancia y nos vamos a lavar las manos? ¿Nadie va a pasar al Tribunal de Conducta Política, el TCP ser una reserva moral para todo el FA? ¿No le vamos a dar de baja, expulsar, a ninguno de los jerarcas a los que les dimos tan altas responsabilidades? ¿Ningún sector político del FA o dirigente va a pedir que el TCP se pronuncie? ¿O van a calcular que es lo que más nos conviene para las futuras elecciones del 2019? Por favor, no nos hagan tener más vergüenza a los izquierdistas de este país de la que ya tenemos.

Ya saldrán los desinteresados defensores de todas estas causas a justificarlo todo, a inscribir este pedido de procesamiento en la ofensiva de la derecha y del imperialismo. Me pregunto: ¿Qué estaríamos haciendo nosotros si esto le hubiera sucedido a varios directorios de ANCAP pertenecientes a otros partidos? Agucen la imaginación.

Los principales colaboradores con la derecha y con la oposición son los directores y los gerentes descontrolados y del FA que nos han llevado a esta situación. Nunca hubo nada parecido en la historia de la izquierda uruguaya.

Los peores enemigos de ANCAP, de su papel como parte del Proyecto Nacional, son los inculpados por abuso innominado de funciones y por peculado y otros que no figuran en el expediente porque no encajaron en los artículos de código penal, pero tienen sus responsabilidades. Hoy perderíamos el referéndum por ANCAP por asesinato.

Hay un último aspecto, la izquierda no hace mucho tuvo que apelar a sus más profundas reservas morales para sobrevivir al embate del terror, de la dictadura. Cuanta vergüenza ante esas personas, esos hombres y mujeres, que nunca, absolutamente nunca hubieran pensado que su sacrificio sufriría esta afrenta por personas que llamamos "compañeros" y que vendieron el rico patrimonio de los uruguayos y en especial de los luchadores de izquierda, ni siquiera al vil precio de la necesidad

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