Menu

PARASHA KI TISÁ: ¿Qué hacer cuando se rompen las Tablas de la Ley? EL HOMBRE HACE DE D´OS???

PARASHA KI TISÁ: ¿Qué hacer cuando se rompen las Tablas de la Ley? EL HOMBRE HACE DE D´OS???

 


 

La Torá es demasiado importante para dejársela solamente a los religiosos.--

 

Con todo respecto, en mi no creencia en el relato bíblico; sin embargo reconozco en él ,tal como lo interpreta lo bíblico Amoz OZ , donde dicho mito nos constituye en nuestra identidad, sea creyente o ateo. Y comenta por qué no  podemos analizarlo desde lo ateo? Todo pueblo o cultura está fundamentada en mitos, leyendas, sincretismos, etc. no somos sin duda la excepción. La legislación de la Torá se da en épocas sedentarias cuando la normativa social es una necesidad. El relato por encima de su origen, es una necesidad social. De alguna forma Eric Froom comenta que a veces le parece que la Torá más que una religión es una legislación. Bien, puesto nuestro maestro Leopoldo Muller nos decía, (secular y ateo) la Torá es demasiado importante para dejársela solamente a los religiosos.

Como se podía legislarse si no había un rey, un poder o autoridad para generar leyes de convivencia. Sin duda la sacralización de leyes, a través de algo superior permitió en aquellos tiempos, convivir con algo rector aceptable. D´os pasa a ser necesidad sociológica y necesaria, cuando se crean y necesitan formas de vecindad y habitabilidad comunitaria. Esta parasha me hace pensar que se está señalando la autoridad indiscutible de las leyes, para que no sea posible cuestionarlas... LA NECESIDAD Y LA CREENCIA, PARA LOS QUE CREEN VAN JUNTAS Y PARA LOS SECULARES, SE CONSTITUYE EN UNA CREACIÓN DEL HOMBRE utilizando su magia o resiliencia

N. de R. M. Zieleniec


 
El tema principal de la Parasha de esta semana es el Becerro de Oro, y la
rotura de las Tablas de la Ley.
Es un tema que seguramente conocen todos los lectores, pero la claridad y
sencillez de la explicacíon del Rabino Bitton,, en mi opinión personal es
la mejor que leí sobre esta Parasha..
 
Ernesto Kazez
 
 
 
 
*HALAJÁ OF THE DAY*
*17 de Adar I, 5776*
*SHABBAT KI-TISSÁ*
 
אמר רבי יהושע בן לוי לבניו: הזהרו בזקן ששכח תלמודו מחמת אונסו, שלוחות ושברי
לוחות מונחים בארון
ברכות דף ח
 
En la Parashá de esta semana el pueblo de Israel protagoniza uno de los
eventos más estremecedores de su historia. Me estoy refiriendo a la
adoración del becerro de oro. Brevemente, cuando Moshé ascendió al monte
Sinaí anunció que volvería en 40 días. En la víspera del día 40, el pueblo
pensó que Moshé ya no iba a regresar (¿quién podría sobrevivir sin agua ni
comida por tanto tiempo? pensaron). Para "sustituir" a Moshe, imitando a lo
que habían visto por siglos, construyeron un ídolo de oro, un becerro, que
era uno de los dioses egipcios.
 
Esto fue considerado un enorme pecado. El pueblo de Israel había sido
testigo sólo unos días antes de la revelación de HaShem en el Monte Sinaí y
unas semanas atrás de la apertura del mar rojo, y de las 10 plagas en
Egipto. ¿Cómo pudo ser posible que ahora practicaran la idolatría? Se
esperaba mucho más del pueblo elegido...
 
¿Y cuál fue la reacción de Moshé Rabenu? Moshé llegó con las Tablas de la
Ley y cuando encontró al pueblo completamente descontrolado y adorando a un
ídolo egipcio, tiró las Tablas de la Ley y las rompió.
 
La verdad es que hay mucho, muchísimo, para analizar de todo lo que ocurrió
alrededor de este desafortunado evento. Pero permítanme concentrarme en un
solo punto, algo que parece secundario, pero que tiene una gran enseñanza
moral para todos nosotros.
 
Como sabemos, Moshé recibió una "copia" de las Tablas de la Ley, que
depositó en el Arca de la Alianza (Arón haBerit). Mi pregunta es: ¿Qué pasó
con las primera Tablas, con los pedacitos de la Tablas rotas? ¿Alguien se
ocupó de estas piedrecitas o las dejaron allí abandonadas en el suelo del
desierto?
 
Nuestros rabinos explican que los restos de las Tablas rotas fueron
recogidos por Moshé y depositados en el Arca de la Alianza, junto a las
nuevas tablas. Un famoso rabino del Talmud, Rabbí Yehoshua ben Leví
(Tiberias, Siglo III de la era común) derivó de este hecho una maravillosa
lección. "Esto no enseña, dijo, que a un anciano que perdió su memoria le
debemos el mismo respeto que le otorgábamos cuando se memoria estaba
intacta...".
 
 
Imaginemos a un gran estudioso de la Torá, que por años fue honrado con
sentarse en la primera fila de la Sinagoga, y por décadas enseñó Torá y
cautivó a todos los presentes con sus elocuentes discursos. Pero al llegar
a una edad ya avanzada, de a poco fue perdiendo su elocuencia, y su
memoria... y por su senilidad (o su Alzheimer) ya no puede hablar, o
incluso razonar, como antes. Ahora bien ¿Qué honor le debemos en su estado
actual, por ejemplo, dónde lo hacemos sentar, una vez que ha perdido su
memoria ? Y al respuesta inequívoca de Rabbi Yehoshua ben Leví es: en el
mismo lugar que antes. Este hombre sabio, se compara a las Tablas de la
Ley que ya no están completas o intactas. Al igual que las Tablas rotas, ya
sin contenido, este sabio ha perdido su sabiduría, su memoria está fragmentada,
lamentablemente destruida. No obstante, de la misma manera que las Tablas
rotas fueron depositadas en el mismo lugar de honor que las nuevas tablas,
a este hombre, le debemos el mismo lugar de honor que antes, cuando su
memoria y su mente estaban intactas.
 
Este es una hermosa lección de respeto y honor al prójimo que aprendemos de
un detalle, aparentemente superfluo de la Torá.
Quisiera agregar otro mensaje que aprendemos del hecho que las tablas rotas
no fueron descartadas ni enterradas sino atesoradas junto a las nuevas
tablas.
 
Quizás la razón original por la cual las tablas rotas no fueron descartadas
fue para que el pueblo judío nunca olvidara el gran pecado que cometió. Y
así, las futuras generaciones recuerden que tienen que evitar repetir
errores y aprender de las malas experiencias.
 
Todos sufrimos malas experiencias, errores que por diferentes motivos
cometemos. Y lo que aprendimos de esas experiencias negativas no debemos
enterrarlo sino atesorarlo. Primero, para que al llevar con nosotros esas
malas experiencias no las volvamos a repetir. Y también porque muchas veces
esas experiencias negativas las podemos transformar en lecciones, no sólo
para nosotros mismos, sino también para nuestros amigos, y para otros que
lo necesitan.
 
Tengo un muy buen ejemplo. Los rabinos tratamos de ayudar a los miembros de
nuestra comunidad. Muchas veces me ha tocado asistir a personas que estaban
destruyendo sus vidas por culpa del alcohol. Por lo general, se resistían
a recibir ayuda profesional, y desde mi lugar, traté de ayudar en todo lo
que pude... pero confieso que a veces mi ayuda no era suficiente. Pero
tengo un amigo, llamémoslo SHIMON, que siempre se ofreció a colaborar en
estos casos, y su ayuda, sin excepciones, resultó ser muy, pero muy
efectiva. SHIMON no es un psicólogo profesional, ni mucho menos. Es un ex
adicto al alcohol. Un hombre que llegó hasta lo más bajo, perdió todo y
tuvo que empezar de nuevo. Y ahora, totalmente recuperado, decidió atesorar
sus "Tablas Rotas", su trágica experiencia, y llevarla con él como un
recordatorio permanente de lo que debía evitar, y también decidió usar esa
mala experiencia para ayudar a los demás.
 
Si enterramos nuestras Tablas rotas, podemos estar a un corto paso de
romper otra vez las nuevas tablas. Pero mientras las llevemos con
nosotros, nos cuidaremos de no repetir errores y podremos ayudar a quien
necesita nuestra guía.
 
 
*SHABBAT SHALOM*
 
 
Rab Yosef Bittón
*Comunidad Ohel David UShlomo*
*710 Shore Boulevard, **Brooklyn, NY.*

 

 

Enviar comentario sobre la nota al Director...

Su Nombre: *


Su Email: *


Asunto: *


Sus Comentarios:


volver arriba