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Israel analizada desde los peligros que la rodean

Israel analizada desde los peligros que la rodean

Ricardo Fleiss

 

El tema de la subsistencia del Estado de Israel ha formado parte en los últimos tiempos del análisis de importantes sectores, principalmente de la sociedad israelí.

El abordaje de todo tema muchas veces hace prejuzgar el pensamiento del abordante Por eso, le ruego al lector que tenga la seguridad que las siguientes líneas tratan de reflejar una realidad y que no persiguen otro fin que la toma de conciencia acerca de la misma. Buscarán, aún a riesgo de omitir conceptos, de ser lo más objetivas posible.

En una muy apretada síntesis Israel se enfrenta (como todo el mundo) a problemáticas fronterizas y conflictos internos.

Sobre la problemática que trata de enfocar este artículo la situación fronteriza es a mi criterio la siguiente:

a) Las fronteras

Líbano. Desde hace casi una década (2006) la frontera norte ha estado en "relativa" calma. Hezbolah en estos años se ha armado fuertemente (el número de misiles sobre el que se habla rondan los 10.000). Centrado en estos momentos en el conflicto sirio, Hezbolah es hoy solamente una amenaza existencial futura para Israel. Pero será siempre una amenaza.

Siria (Golan). Si bien, fuera de las declaraciones, uno podría sospechar que luego de la guerra del 67 tiempos de paz se vivieron con Siria, no debemos olvidar que en el 2007 un raíd aéreo destruyó las bases del proyecto nuclear sirio. Pero esto (que no es un tema menor) pertenece ya a un lejano pasado. Desmembrado por la guerra civil no hay por el momento nada que indique que aquel que vaya a quedarse con las tierras fronterizas al Golan pueda remotamente ser un amigo de Israel. EI la semana anterior lanzó por primera vez una proclama en hebreo ratificando lo que estábamos seguros que era su pensamiento: la destrucción del Estado de Israel

Jordania y Egipto. Ambos países merecen un análisis conjunto, ya que luego de firmarse la paz con cada uno de ellos la situación, en términos de Medio Oriente, casi podría definirse como "ideal". El breve lapso en el poder de los Hermanos Musulmanes luego de la "primavera árabe" indica que nadie puede asegurar que la estabilidad se mantenga, especialmente cuando los guarismos de votación rondan el 50%. A esto se le debe agregar que en la península del Sinaí hay constantes enfrentamientos entre fuerzas egipcias y del EI cuyo desenlace por supuesto es imprevisible. A raíz del, casi seguro, atentado contra el avión ruso hemos podido leer lo complejo y peligroso de la situación en la península.

Por el lado jordano se destaca la estabilidad del régimen en la últimas décadas y por lo tanto de la relación con Israel. De no haber cambios políticos radicales, cosa que asegurar en Medio Oriente es imposible, hoy por hoy estamos ante una frontera estable.

b) Cisjordania y Gaza

En un análisis que pretende ser global como éste sólo cabe mencionar que ambas zonas son polvorines que en algún momento van a estallar. Queda por parte del lector y su posición ideológica-política proyectar si hay caminos que retrasen o impidan este estallido, pero transitando los actuales todo indicaría que será imposible de evitar un conflicto de dimensiones infinitamente mayores de lo que acontece hoy.

c) Situación interna

Cualquier realidad en sí es compleja, pero el problema de la ultraortodoxia me parece que tiene proyecciones de suma gravedad. En este momento representan un 10% de la población (20% en Jerusalén) y con tasas de crecimiento poblacional muy superiores a la media israelí. No creo que nadie en su sano juicio puede negar que se trata de una población absolutamente parasitaria. De no cambiar el relacionamiento entre la sociedad y los jaredim me pregunto hasta cuando la población secular cargará con ellos. Y por supuesto de decidir no hacerlo más cómo será el quiebre. En síntesis: de seguir linealmente así las cosas me es imposible no pensar en una fractura de la sociedad israelí.

Sobre los judíos habitantes en Cisjordania los analistas diferencian entre los que viven en Jerusalén este y aquellos que habitan las colonias en territorio palestino (quiero que quede claro que me rehuso a utilizar la nominación de Judea y Samaria). Israel no está en condiciones de reubicarlos como hizo con los colonos de Gaza (y por supuesto hay un amplio sector de la población israelí a los que el tema ni siquiera les parece que sea digno de discusión). Si el camino a la paz transitase por la solución binacional dudo que los palestinos acepten como permanente el status quo actual.

Son por lo tanto demasiados frentes a lo que se enfrenta la sociedad israelí. Si bien sin lugar a ninguna duda es ella la que deberá resolverlos, a nosotros, judíos de la gola nos afectará directamente el desarrollo de los acontecimientos. Y por encima del voluntarismo es muy poco lo que podemos hacer.

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