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Israel; este es el punto de partida

Israel;  este es el punto de partida

Egon Friedler envió unas 10 preguntas a Ernesto Kreimerman   en un intercambio de ideas, que participaron unos doce amigos o integrantes de M. IDENTIDAD:

RESPUESTA
Egon, siento defraudarte, pero no creo que esas sean las
preguntas. Creo que las que se deben formular no son para
explicar lo que hoy hay, sino para perfilar la salida, esas que al
responderlas nos vayan abriendo caminos, construyendo confianzas,
articulando mecanismos de contralor y certidumbre, metas y plazos...etc.

Lo que hay que cambiar son las condiciones sociales y políticas. El primer
capítulo del discurso, debe ser la generación de espacios
compartidos de construcción y responsabilidad. La paz -parafraseando a un
gran ruso- no se hace, sino que se organiza. Este es el
punto de partida
. Y a partir de allí, hay que comenzar a trabajar. No se
está empezando de cero, sino que se debe comenzar desde
otro ángulo.

No es "la ley de la autoridad" la que va a generar espacios de
corresponsabilidad; por el contrario, es la ley de los acuerdos de las
gentes organizadas, de organizaciones de amplia representación, legitimadas por su
acción e historia, por la credibilidad construida a lo largo del
tiempo la que irá creando las nuevas condiciones. Será muy difícil, y no
será rápido, claro está. Aprendamos de Sudáfrica, del  gran
ejemplo de Mandela pero no sólo de él, sino de su pueblo, de sus
organizaciones sociales y políticas...y de las contradicciones y retrocesos.

Las negociaciones de cúpula tienen sentido sólo y sólo si éstas gozan de
prestigio, credibilidad y representatividad. Claramente, no es
el caso.  Hay que ir pues por otro camino. Organizar y construir.

Es el camino contrario el que hay que recorrer...vamos a seguir apostando a
la atomización, al debilitamiento de las instituciones, al
nulo prestigio de los actores referentes? O vamos a trabajar para ampliar
la base de las fuerzas sociales de la paz, a construir aportando
educación, salud y vivienda?

Creo que los tantos van por allí?

Repito, que las preguntas para construir un camino positivo tampoco
son esas. Pero para que no creas que las evite (aunque, como
ya dije, no son tampoco éstas) voy a responder por lo menos una.
No creo que B Netanyahu sea un primer ministro fuerte. Es débil, muy débil. Y es un
bravucón, un pendenciero, cuyo único objetivo es ocupar un
cargo de poder pero no mandar, ni resolver los problemas de Israel, siendo una de
las dos economías más subvencionados del planeta. Ben Gurión
fue un estadista, tan brillante que supo transformar debilidades en
fortalezas. El ejemplo de las fronteras es uno de ellos.
B N le teme hasta el desalojo de las 40 viviendas de Amona, que debe
cumplirse si o si por mandato del Tribunal Supremo, un asunto que
empezó por el dos mil y poco y que varias sentencias se acumularon en el
mismo sentido...y el tema estalla por un nuevo desacato y una
nueva prórroga del Supremo para no dejar en evidencia el desacato. La
resolución firme del Supremo es devolver las tierras a sus propietarios
originales e indemnizar...

Unos veintitantos ministerios, varios de ellos ocupados por el mismísimo B N
(no contemos el del primer ministro, el de relaciones exteriores,
salud, desarrollo regional, y comunicaciones), y algunos más que tienen un
mismo titular...no es precisamente una estructura de poder y gestión.
Veintitantos ministerios hablan de una puerta abierta a, como ha sucedido
ya, recrear la coalición con sentido preventivo...como sucedió en mayo..

Bueno, dejo por acá. Agradezco la paciencia del que haya llegado a leer
hasta aquí.

La historia por venir es super desafiante

Sds

Ernesto



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