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Reflexiones a partir de Pesaj

Reflexiones a partir de Pesaj

Por Prof. Gabriel Hojman, para CCIU

 

 


Todos los pueblos del mundo tienen sus “mitos fundacionales” a modo de ejemplo; los atenienses relataban el origen de su ciudad con la competencia entre Poseidón y Atenea, los romanos apelaban a la historia de los gemelos Rómulo y Remo.

El pueblo judío tiene en la salida de Egipto su principal mito fundacional, se ha pretendido buscar la historicidad del relato pero como señala Gustavo Perednik “Aunque la arqueología se ha ocupado mucho del Éxodo, los resultados de su investigación aún son magros” (1).

La importancia de los mitos fundacionales no está en su veracidad histórica sino en su significado simbólico.

En el caso de la salida de Egipto, el valor simbólico del relato radica en la toma de conciencia de su situación por parte de los sectores explotados.

El libro Shmot (Éxodo en castellano) es claro al relatar cómo eran las condiciones de trabajo:

1:13 Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza,

1:14 y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo y en todo su servicio, al cual los obligaban con rigor

Esta es una excelente descripción de la sociedad en el Egipto faraónico, la base de la población era campesina (era una economía de base agrícola) pero cuando se requería mano de obra para la construcción (de palacios, de monumentos funerarios, de diques y canales – para controlar los desbordes del Nilo) los campesinos tenían que entregar horas de trabajo a estas actividades.

El relato advierte que la explotación siempre lleva inevitablemente a largo o corto plazo a que los explotados se organicen para cambiar la situación:

1:12 Pero cuanto más los oprimían, tanto más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel.

Otra enseñanza es la del rol de los líderes populares:

2:11 Y aconteció que en aquellos días, crecido ya Moisés, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos; y vio a un egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos.

2:12 Entonces miró alrededor y cuando vio que no había nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena.

Moisés había sido criado en la corte, como un noble, no vivió personalmente las condiciones de trabajo descriptas pero fue testigo de las mismas y no permaneció pasivo. Su vida en la corte le habría permitido tener acceso a aprender a leer jeroglíficos en los papiros.

Esto nos ilustra sobre la importancia del estudio, teniendo acceso a la lectura se fomenta la reflexión, es así que es mucho más fácil advertir la explotación cuando la persona es reflexiva.

Este aspecto es tan importante que la habría permitido a Moisés ser un líder sin tener las condicionas naturales de un líder, como su dificultad para expresarse oralmente:

4:10 porque soy tardo en el habla y torpe de lengua.

En el Capítulo 5 se exhibe una petición presentada por Moisés y su hermano ante el Faraón: permiso para que los israelitas se dirigiesen al desierto a ofrecer sacrificios a su dios ante la cual el Faraón demostró intransigencia, argumentando que es necesario seguir produciendo:

5:4 Entonces el rey de Egipto les dijo: Moisés y Aarón, ¿por qué hacéis cesar al pueblo de su trabajo? Volved a vuestras tareas.

5:5 Dijo también Faraón: He aquí el pueblo de la tierra es ahora mucho, y vosotros les hacéis cesar de sus tareas.

El texto continúa relatando que el faraón tomó represalias ante el pedido:

5:6 Y mandó Faraón aquel mismo día a los cuadrilleros del pueblo que lo tenían a su cargo, y a sus capataces, diciendo:

5:7 De aquí en adelante no daréis paja al pueblo para hacer ladrillo, como hasta ahora; vayan ellos y recojan por sí mismos la paja.

5:8 Y les impondréis la misma tarea de ladrillo que hacían antes, y no les disminuiréis nada; porque están ociosos,...

La represalia consistió en aumentar la exigencia en el trabajo, lo que provocó en principio una reacción de los propios israelitas contra Moisés y Aarón:

5:21 nos habéis hecho odiosos ante los ojos de Faraón y ante los ojos de sus siervos, poniéndoles una espada en la mano para que nos maten.

Estas reacciones son comprensibles y típicas en el inicio de la organización de un movimiento de reivindicación laboral, el miedo a las represalias patronales provocan al principio una resistencia a tomar medidas y a culpar a sus propios líderes por las represalias impuestas por el adversario, pero luego la toma de conciencia determina un cambio de actitud positiva hacia la organización, en este caso animarse a abandonar sus puestos de trabajo de manera definitiva.

Estos miedos volvieron a plantearse una vez concretada la acción, cuando ya habían abandonado sus lugares de trabajo, estando en el desierto:

14:10 Y cuando Faraón se hubo acercado, los hijos de Israel alzaron sus ojos, y he aquí que los egipcios venían tras ellos; por lo que los hijos de Israel temieron en gran manera...

14:11 Y dijeron a Moisés: ... ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto?

14:12 ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.

Pero Moisés, cumpliendo con su rol de liderazgo les explicó que al mantenerse con firmeza en sus posiciones podrán vencer:

14:13 Y Moisés dijo al pueblo: No temáis; estad firmes, y ved la salvación...

El relato de la salida de Egipto también nos enseña que las medidas que tomamos a favor de nuestras reivindicaciones implican algún sacrificio:

16:2 Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto;

16:3 y les decían...: Ojalá hubiéramos muerto... en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.

Esa enseñanza puede asociarse con el análisis del destacado abogado laboralista uruguayo Américo Plá Rodríguez al referirse a los descuentos por huelga: “ese sacrificio, la pérdida del sustento o el riesgo de su pérdida, lo que enaltece el gesto del trabajador y lo que le da una fuerza moral y psicológica indiscutible” (2).

(1) Perednik, Gustavo Daniel. Violín a cuestas. Encrucijadas históricas del pueblo judío. Ediciones Universidad ORT Uruguay. Montevideo, 2008. Página 25

(2) Citado en: http://www.academia.edu/12786011/Capitulo_11_la_huelga

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