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Hay dos comunidades judías en EEUU

Hay dos comunidades judías en EEUU

 

 

Las dos colectividades judías en EEUU.



Peter Beinart 09 de septiembre 2015 17:36, Haaretz


Los periodistas siguen diciendo que el posible acuerdo con Irán divide a la comunidad judía americana, pero pienso que ello no es exacto. Creo que hoy por hoy no podemos hablar de una comunidad. 

Comunidad no es un término difícil de definir, pero sugiere un grupo de personas que comparten  conductas o creencias. Tener un origen inmigratorio en común no nos transforma en comunidad.  Millones de estadounidenses proceden de las islas británicas, pero no hay  una comunidad anglo-estadounidense porque los estadounidenses de las Islas Británicas no comparten conductas o creencias que los distinguen de los estadounidenses en su conjunto.

Una religión compartida no hace una comunidad.  Hay millones de católicos estadounidenses. Pero saber que un estadounidense es católico o protestante no dice  nada acerca de cómo vive o piensa.

En 2015, el saber que un estadounidense es judío no dice mucho acerca de cómo vive o piensa. Existen hoy en día básicamente dos comunidades judías estadounidenses (aunque por supuesto a algunos Judios americanos no los podemos incluir en ninguna de estas categorías), cada una de la cual tiene más en común con los gentiles americanos que con la otra.

 El acuerdo de Irán ha enfrentado a estas dos comunidades pero ello refleja una división que se había originado con anterioridad. 

 Voy a llamar a la comunidad ortodoxa como la Comunidad número uno.  Esta incluye a algunos de los miembros más antiguos y tradicionales del movimiento conservador. Los Judios ortodoxos comprenden sólo el 10 por ciento de los judíos estadounidenses. Añadiendo a los conservadores tradicionalistas  quizás llegan al 20 por ciento (Según el porcentaje de Judios de América que  observan la kashrut). Pero respecto a la cuestión de  Irán y a cualquier otra cosa que tenga que ver con Israel los judíos parecen tener un número mayor por su visibilidad.  

 De acuerdo con un nuevo estudio fascinante del Pew Research Center, el 84 por ciento de los Judios ortodoxos dicen que la mayor parte o la totalidad de sus amigos son judíos.

 Entre Judios no ortodoxos, la cifra es de 26 por ciento. Ochenta y uno por ciento de los padres ortodoxos envían a sus hijos a escuelas judías. Entre los no ortodoxos, la cifra es del 11 por ciento.

Hay más razones por las cuales esta comunidad se aisla.  Es profundamente religiosa y define su ser por la observancia  de leyes religiosas que solo se pueden cumplir mediante la separación con los no judíos. Es difícil tener amigos no judíos cuando no se puede comer en sus hogares. Es difícil para los niños  hacer amigos no judíos cuando ellos no van a su escuela o a los campamentos de verano y cuando no pueden participar en actividades extracurriculares en Shabat.

 Además esta comunidad se relaciona muy poco con los judíos seculares que también pueden ser una amenaza para sus valores. Paradójicamente, esta comunidad tiene una mirada política muy similar a la de los cristianos conservadores, especialmente después del 11 de setiembre y estas similitudes se han convertido en una alianza política que implica un compromiso compartido por Israel, una creencia compartida de que los islamistas amenazan tanto a Israel y a los Estados Unidos, y una creencia compartida de que los liberales norteamericanos no van a combatir adecuadamente a esa amenaza.

El Partido Republicano reclama la lealtad de la mayoría de los Judios ortodoxos. El número de judíos religiosos que  trabaja con cristianos evangélicos no es nada despreciable. En el año 2012, Meir Soloveitchik, descendiente de una de las dinastías más famosas de ortodoxos formó parte del Comité Nacional Republicano. Ted Cruz ha logrado que la comunidad ortodoxa sea generosa con su campaña presidencial  y la lucha en contra del acuerdo de Irán es el resultado de esta alianza judeo-cristiana conservadora.

 En el sur, donde los Judios son escasos, los opositores más prominentes del acuerdo han sido cristianos evangélicos como Cruz y Mike Huckabee. En el noreste, los opositores más prominentes al acuerdo,  han sido Judios ortodoxos como Joe Lieberman y el senador estatal de Brooklyn, Dov Hikind. No es ninguna coincidencia que los únicos tres senadores demócratas que se oponen al acuerdo de Irán   provienen de Nueva York, Nueva Jersey y Maryland, estados cuyas poblaciones judías son desproporcionadamente ortodoxas. O que a finales de este mes, Schumer asistirá a un evento para recaudar fondos dándole las gracias por su voto en Teaneck, Nueva Jersey, uno de los distritos   donde los ortodoxos sobresalen.

 Para la comunidad ortodoxa, los límites son claros. Existe otra comunidad que llamaré la número dos. Son los judíos  liberales, que se definen como judíos en virtud de cuestiones culturales y no a través del cumplimiento de los mandamientos. Representan una quinta parte de la totalidad de los judíos de USA. Estos judíos liberales frecuentan a los no judíos. Solo uno de cada siete de sus amigos son judíos como ellos. Si los judíos liberales no viven guetizados, no piensan tribalmente tampoco. Según la encuesta Pew, estos correligionarios rechazan la idea de que Israel es la Tierra Prometida. Piensan que Netanyahu no es lo que se dice un pacifista y ven con buenos ojos la instauración de un Estado Palestino. En otras palabras, para ellos el moderno Estado de Israel no representa la moralidad por antonomasia.

 Mientras que los ortodoxos son maniqueos, los liberales son relativistas, no se creen que los puntos de vista de ellos son los únicos aceptables. 

 Los judíos religiosos se parecen a los cristianos conservadores. Los seculares por el contrario tienen puntos de vista comunes con los americanos liberales. 

 Si los ortodoxos son una parte integral de la coalición republicana, los liberales votan al partido demócrata con sus valores de tolerancia, diversidad y empatía. 

 La identidad judía secular no se diferencia de los americanos liberales.  Como el sociólogo Jaim Waxman ha observado, "Un número creciente de jóvenes Judios estadounidenses asumen que los valores estadounidenses liberales son en realidad los valores judíos." Sobre todo porque después de la guerra de Irak, la diplomacia ha sido un elemento central de los valores liberales. Y desde 2008, ningún político estadounidense los ha articulado con mayor eficacia que el presidente estadounidense, Barack Obama. Lo que ayuda a explicar porqué los judíos liberales apoyan el acuerdo con Irán. 

La grieta entre  las dos comunidades judías de Estados Unidos probablemente crecerá. Una razón importante es generacional. Algunos Judios de América tienen un pie en ambas colectividades. Esta es la generación de judíos seculares tribales como Ed. Koch. Son liberales pero apoyan el pensamiento de los judíos ortodoxos respecto a Israel. Pero también hay judíos religiosos como Jack Lew que tienen puntos de vista liberales. 

Entre los jóvenes, la brecha es más nítida.  Los jóvenes Judios religiosos son más cerrados que sus padres y abuelos.  Cuando Jack Lew y Joe Lieberman eran niños, muchos Judios ortodoxos todavía asistían a la escuela pública. Pero los Jóvenes Judios seculares son más asimilados y menos tribales que sus padres y abuelos.
En el pasado, he especulado sobre formas de reducir esta brecha. Pero  va a ser difícil porque Irán no es la causa de la actual falta de unidad judía estadounidense. Es un síntoma. Desde la década de 1960, los cristianos americanos han estado librando una guerra cultural y los Judios americanos son ahora combatientes destacados, en ambos partidos. 


Peter Beinart

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